Todo comenzó como una simple afición: una cesta, un pequeño detalle y una gran dosis de amor. Lo que en un principio era solo una manera de disfrutar creando, poco a poco se transformó en algo mucho más profundo: una forma de conectar con las personas, transmitir emociones y compartir momentos especiales.
Así nació Cestas Divema, con la idea de convertir cada creación en un gesto significativo, en un símbolo de cariño y dedicación. Cada cesta está elaborada con esmero, cuidando los detalles, los materiales y la presentación, porque detrás de cada una hay una historia que merece ser contada.
Hoy, mi deseo es seguir haciendo crecer este proyecto, llevando belleza, emoción y cercanía a más hogares, pero siempre conservando la esencia que lo vio nacer: el amor y la ilusión con los que empezó todo.



